Promoción RGA
27 octubre 2020
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Ponernos a hablar de refrigeración a las puertas del invierno puede no ser demasiado llamativo. Pero qué mejor momento para poder mirar al interior de nuestros procesos y ver cómo la temperatura juega un papel determinante.

Alguna persona tendrá en el recuerdo frases como: “estos días de mucho calor la máquina lo nota”, “estos problemas solo pasan en verano”, “la enfriadora no va bien”. Estas expresiones y muchas otras nos indican que tenemos una relación clara causa-efecto. En multitud de procesos la temperatura es clave para la calidad del resultado final. Pongamos un ejemplo sencillo, el 25 de julio tras un caluroso día me tomo una cerveza, el proceso va a ser el mismo, pero pongamos dos situaciones, la cerveza está a temperatura ambiente o la cerveza está a 4ºC. Seguro que esta última opción es la que nos da el resultado que esperábamos y no la cerveza caliente. Lo mismo ocurre con nuestros procesos en industria, laboratorios… La temperatura juega un papel determinante y para ello el poder conocer las necesidades reales de la aplicación es indispensable.

Una temperatura excesiva, o inestable, nos puede dar acabados malos, rechazos, perdidas de calidad o incluso puede generar daños en la aplicación. Por ello es necesario conocer la demanda de frío que necesitamos, o lo que es lo mismo, el calor que debemos robarle al proceso. Para ello hay multitud de métodos, pero todo se reduce a una pequeña fórmula:

• 𝑄=𝑚̇∗Δ𝑇∗𝐶𝑒
• Calor = Caudal (o flujo másico) x Salto térmico x Calor Específico

Con estos datos podremos conocer cuál es la potencia frigorífica que necesitamos para nuestro proceso. En el caso de refrigerar con agua la ecuación queda de la siguiente forma:
Donde:
TR = Temp. Retorno [ºC]
TE = Temp. Envío [ºC]
f = Caudal [l/min]
ρ = densidad [kg/l] (1 para agua)
Ce = Calor específico [kJ/kgºC] (4,2 “)
Q = Potencia necesaria [kW]
Una vez conocida la potencia vamos a buscar la solución al problema con el sistema de refrigeración adecuado, déjate asesorar antes de tomar la decisión.

Por otro lado, seguimos viendo en la industria casos en los que se utiliza agua potable para procesos de refrigeración, un gasto de agua desmesurado que impacta directamente en nuestro planeta y los recursos limitados de los que disponemos, y también, en el bolsillo ya que gota a gota generamos un coste económico completamente evitable. Para ser conscientes de lo realmente grave de estos casos vamos con un caso práctico y real, datos tomados en 2019.

En una empresa registramos los siguientes datos:
• Caudal por máquina de 7 a 10 L/min
Caudal total 48,7 L/min
• Coste de consumo de agua en su localidad → 1,81€𝑚3⁄
• Gasto anual → 26.576 €/año
Como podemos ver estamos hablando de un gasto fijo anual superior a los 26.500€, añadido al impacto medioambiental del consumo constante de agua potable. Una vez calculada la potencia de refrigeración que necesitaba, pudimos plantear una solución mediante la utilización de chillers. Ahora más de una persona estará pensando “pero hay que poder hacer esa inversión en los chillers, ¿el coste económico de esos equipos?”. Pues en respuesta a esas dudas que puedan surgir, podemos decir que en menos de 10 meses estaba amortizada la inversión (incluyendo el consumo eléctrico de los equipos), por lo que en el primer año esta empresa pudo comenzar a percibir los beneficios económicos de esta solución.

El consumo del agua muchas veces pasa desapercibido en las empresas al tratarse de un gasto fijo, y como siempre ha estado ahí parece que no duele. Pero os invito a realizar un pequeño viaje interior y revisar esos procesos en los que la temperatura es un factor importante, ya sea en consumo de agua o en costes por rechazos de calidad, podremos plantear una solución más eficiente y más eficaz.

Recordad que los recursos acuíferos son limitados, y vemos como cada año esas limitaciones se acentúan en mayor medida, somos parte de la solución.

Para finalizar quería dejar una cita de un gran ingeniero mecánico y aeroespacial, la cita es aplicable a proyectos profesionales, personales, y espero que nos sirva de motivación en este duro año.

“Cuando lo creas todo perdido, no olvides que aún te queda el futuro, tu cerebro, tu voluntad y dos manos para cambiar tu destino. “ - Wernher von Braun.

Un saludo y los mejores deseos para todo lo bueno que está por llegar.

Lander García

SMC – Especialista de producto